1. Es conveniente aclarar que
somos intérpretes del Tarot y no videntes. Las cartas reflejan la
situación planteada a través de la sincronicidad y la evolución de una
situación. El tarot y la videncia son dos campos distintos, aunque pueden
coexistir. Nosotros no “vemos”, sino que “interpretamos” las cartas.
2. Debemos plantear las preguntas
de forma clara. Debemos saber que el tarot es un oráculo y cuanto más
concreta sea la pregunta mejor. A mayor claridad de la pregunta mejor
claridad de la respuesta.
3. Cuando alguien nos pregunta por el tiempo debemos saber: que en el inconsciente no hay tiempo porque es igual que el mundo de los sueños y se viven acontecimientos sin saber en qué época ocurren. El Tarot marca hechos, no fechas.
3. Cuando alguien nos pregunta por el tiempo debemos saber: que en el inconsciente no hay tiempo porque es igual que el mundo de los sueños y se viven acontecimientos sin saber en qué época ocurren. El Tarot marca hechos, no fechas.
4. El futuro es la consecuencia
de nuestros actos, aunque sí nos condiciona el país donde nacemos, la
raza, la familia, etc. El Tarot nos ayuda a comprender nuestro presente y nos orienta sobre el camino del futuro, para crear nuestro propio futuro.
5. Gracias al Tarot podemos identificar los condicionantes
que van a incidir en su destino, es decir, aquellos aprendizajes que va
tener que realizar a lo largo de su vida. El futuro (es decir, las
acciones concretas a través de las cuales realiza este aprendizaje)
las decide cada uno con su libre albedrío.
6. El Tarot no fue creado para responder a preguntas como:
¿me va a tocar la lotería? ¿Cuándo se morirá tal persona? ¿Cuántos
años viviré? Más bien fue creado como una herramienta que permite
vislumbrar nuevas y/o distintas posibilidades.
7. Quien realmente mueve al consultante a escoger las
cartas es su propio inconsciente, eligiendo las cartas que más
ayuda le pueden ofrecer en ese momento. Dándole la respuesta
y consejo que realmente necesita aunque no sea lo que él espera oír.
El Tarot responde en primer lugar al consultante.