Esto sucedió en Madrid (España). Era noche cerrada, y un hombre cogió como cada noche el metro para volver a casa. Pero esa noche seria muy distinta a las demás.
Al entrar vio que el vagón estaba vació. Solo había una joven rubia con la cabeza agachada leyendo un libro y dos hombres vestidos de negro detrás de ella. El hombre para no estar solo se sentó frente a la muchacha, ella no decía nada y los hombres tampoco.
Unas paradas más adelante subió otro hombre con gabardina y unas gafas negras que impedían que se le viesen sus ojos. El misterioso hombre le dijo al otro :
No diga nada, pero en la siguiente parada usted se bajará conmigo.
El hombre asustado le hizo caso. Y cuando bajaron el hombre de la gabardina le dijo:
Le he hecho bajar porque la mujer que estaba sentada frente a usted esta muerta, y los dos hombres que están detrás de ella la estaban sujetando.

